En ninguna parte, el despertar de la naturaleza es más pleno que en Paraguay, el jardín del mundo.

El Paraguay es un país vasto en el cual habitan tan sólo 5,2 millones de personas - un poco más que en Berlín.

Para gobernar este pequeño grupo de habitantes, naturalmente se precisan de muchas menos prescripciones, reglamentaciones y leyes que en países densamente poblados. Expresado de manera simple: En Paraguay se hace nuevamente posible respirar profundo, se vive libremente como en la publicidad de Marlboro, se disfruta a plenitud de la vida y de una libertad absolutamente nueva en el país del sol y de las flores exóticas.

Aquí aún se escribe con mayúscula la libertad personal. Esto se inicia con la elección de una profesión y acaba en el reglamento de construcciones, que es sencillamente inexistente. Aún así, no hay caos en el jardín del universo - tan sólo una mayor responsabilidad por parte de cada cual. Apenas existen quienes se salen del cauce porque lo humano está en primer lugar -en este país tan pletórico de naturaleza y en el cual las amistades recobran nuevamente su valor !.